Siempre soñaba lo mismo. Me seducía con su risa, con esa mirada provocativa y me dejaba llevar por el movimiento de sus caderas. Cada noche anhelaba meterme entre las sábanas para disfrutar de su compañía. La playa era nuestro lugar preferido pero, a veces, ella aparecía en un bar, en el parque o incluso en mi oficina. Todos los días soñaba lo mismo. Hasta ayer. Tras pasar una noche completamente en negro, me desperté sobresaltado. Sentí un escalofrío, abrí los ojos y la encontré a mi lado. Volví a tumbarse esforzándome por no despertarla. Cerré de nuevo los ojos y, entonces, apareciste con tu risa, esa mirada...
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Esta noche te cuento, enero 2013 Pincha en la imagen para leer y participar |
uffff que susto!!!
ResponderEliminarMenos mal que todo volvió a su lugar.
Suerte ranita!!!
Besos desde el aire
Las dobles vidas, incluso en sueños, son un problema difícil de gestionar. Un día se le va a escapar un nombre y ya verás lo que se lía.
ResponderEliminarMuy difícil solución en este caso
Me alegro de que lo traigas hasta aquí, Puck, porque igual me lo hubiera perdido.
ResponderEliminarCreo que este micro tiene mucha historia en lo que está elidido, una historia mucho más densa que el aparente enamoramiento que refleja. Me llevo la imagen de un protagonista eternamente insatisfecho.
Un abrazo.
Muy bueno, qué susto, esa noche en negro...
ResponderEliminarUn abrazo Puck.
Cuando cree haberla perdido, la prefiere en sueños a en la realidad... Realmente fascinante, Puck.
ResponderEliminarAy, los sueños..ay, las vidas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Nunca se está conforme con lo que se tiene.
ResponderEliminarPuck, recuerdo haberlo leído en el concurso y comentado allí, pero no he podido evitar releerlo y recomentarlo para decirte que es un microrrelato estupendo, de sueños, realidades y de amor.
ResponderEliminarMe gusta mucho.
¡Mucha suerte para el concurso!
Abrazos.