Don Mauro, el del tercero, se jubiló en mayo. Toda la vida trabajando 14 horas en la panadería de la esquina y ahora tenía libre todo el tiempo del mundo y nadie con quien compartirlo. En el segundo vive la Mari, viuda desde la guerra, que ha sacado adelante a sus tres hijos quienes hace tiempo volaron del nido.
Nadie en el portal lo sabe, pero el jueves puede que vayan juntos a bailar, si la noche sale bien decidirán en el ascensor en qué piso bajarse y puede que el próximo septiembre viajen a Mallorca. De momento, él comprueba en el periódico si publicaron su anuncio y ella comienza a leer por las esquelas. Faltan cinco páginas para el encuentro.
*Microrrelato a partir de la imagen (anuncio) propuesto por Ana Vidal en Brevedades
