Jaime lee el periódico antes de acostarse. Últimamente todo noticias de hipotecas, dación de pago, expropiaciones y desahucios. Políticos, economistas, agentes sociales... no le importa quién tiene razón. Lee por trabajo. Para diferenciarse de la competencia. Cada noche coge una página al azar y la lee detenidamente antes de ponerla de nuevo sobre su colchón de cartones y papeles. Por la mañana toca el saxofón junto a los juzgados. De vez en cuando alguno de los abogados se para, le deja unas monedas y él le ofrece su música y un poco de conversación. A última hora de la mañana uno de ellos siempre le deja el periódico del día. Jaime lo mete cuidadosamente dentro de la raída chaqueta, vuelve a atarse hasta el último botón, se sube los cuellos y sigue tocando blues.